martes, julio 14, 2009

La vida viajera de las blogueras

No tien mal que parecer, pero este verano mi Asturias, Patria querida, Asturias de mis amores, y, concretamente, mi Avilés de mis entretelas va a ser el epicentro de la bollosfera. Así, como os lo cuento.

(El epicentro bollosferil de este verano)
Bueno, va a ser tal la afluencia de blogueras famosas, que me llevaría un rato largo plasmar la relación completa, con los consiguientes enlaces a sus blogs, y tal, y pascual. Así que, ahí lo dejo y, de que se vayan produciendo las (esperadísimas) visitas, ya lo iremos plasmando, o no, que yo creo que va a ser que sí, pero que no aseguro nada, ni por sus partes ni por las mías.
Ahora bien, el motivo de este post no es otro que el de prevenir a nuestras visitantes sobre la peculiar climatología de esta bonita región, que una cosa es verlo por la tele y otra, muy diferente, vivirlo y, a la par, hacerles algunas sugerencias sobre el asunto del vestuario, o modeleo.
Hoy, por ejemplo, hemos tenido un día espléndido. Ligero nordés (que se lleva las nubes), 25ºC al medio día, nubes y claros, como se puede apreciar en este gráfico:

(Abajo a la izquierda, las peñas desde las que nos tiramos a nadar Bilbo y yo, Tiza se queda en la orilla, ladrando hasta el desgañite, esta misma tarde)
Pero, ¡oh, pero!, el domingo, sin ir más lejos, después de un día de calor achicharrante y bochorno aplatanador, dio en refrescar y orbayar. Y el lunes, por la mañana, ya, llovió sin tino, momento que aproveché para comprobar la eficiencia del sensor de lluvia del mis Cascai. Y funcionó, oyes.
Es decir, que aquí, lo mismo te estás achicharrando por el bochorno que, en menos que canta un gallo, se te pone la nube en la ceja, se deja llover y tienes que sacar el chubasquero y el paraguas.
Entonces, en previsi´n de tales contingencias climatológicas, se lleva mucho el "Modeleo Cebolla", muy útil para ir quitando, o poniendo capas, según lo requiera el tiempo (atmosférico).
Así que, queridas mías, cuando hagáis la maleta no os olvidéis de:
-Calzado cerrado.
-Pantalones largos.
-Camisetucas con manguina, media o larga, según el gusto de cada cual.
-Suéter o pulover.
-Pañuelillo para el cuello.
-Chubasquerín ligero.
De los paraguas no os habéis de preocupar que aquí, en cada casa, hay una media de cuatro, por persona.
Oyes, que luego no os hace falta, pues mejor que mejor, pero no vaya a ser que vangáis con el vestuario típico de esas tierras vuestras (camisetinas sin manga, minichorts, sandalinas escotadas...) y os tengáis que tirar a "El Corte Inglés", por ejemplo a haceros con unos hatos ad hoc.
Y para que os vayáis haciendo una idea de la idiosincrasia de las gentes de esta región y os vayáis familiarizando con nuestra forma de expresarnos idiomáticamente, vivo reflejo de nuestra forma de entender la vida, aquí os dejo la "Versión Asturiana" de esta famisíma película de un celebérrimo director.
¡Hala, que vos preste!
Especialmente dedicada a Blasf.

miércoles, julio 01, 2009

La vida satisfactoria de los acontecimientos

Queridas amigas, dos puntos, espero que al recibo del presente (post) os encontréis bien de salud, vosotras y vuestras familias respectivas. Yo bastante recuperada de los últimos achaques (g. a D.), aunque no del todo, como me gustaría, pero, vamos, mucho mejor que en jornadas pretéritas. El tiempo, por aquí, en sus marcas, dos puntos, ora sale el sol, ora se cubre el cielo, ora caen chuzos de punta, con el consiguiente acompañamiento de aparato eléctrico, o sin él, ora despeja, ora cae la niebla, ora te asfixias, ora te pelas de frío, ora mecaguentoloquesemenea.com, y así sucesivamente.
Por mis partes, deciros que me encuentro (casi) altamente satisfecha con el desarrollo de los últimos acontecimientos acaecidos en mi acontecer.
Un solo hecho, o acontecimiento, empaña la satisfacción que me embarga estos días: la mi M nos ha vuelto a palizar en el "Trofeo Interbalnearios 2009". No es que pretendiera llevármelo por tercera ocasión consecutiva, a pesar de que este año las toledanas tuvieron a bien adquirir para la ocasión un trofeo de los de verdad, guapo, guapo que te cagas, es que he tenido una suerte negra. Y contra eso no hay quién luche. ¡Qué caprichoso es el azahar, leches! Porque, si dijéramos que pierdo a las cartas, pero luego ligo como una posesa (por aquello de que desafortunada en el juego...), bueno, oyes, pues que se lleve, la mi M, o la mi R, o la mi AC, o la mi T, todos los trofeos, de aquí a la jubilación, pero no. Es que, encima de perder, NO LIGO. Bueno, no pierdo siempre, que según llegué del Balneario jugué la partidita dominguera de canasta con mi madre (83) y mi tita del alma (99) y las masacré. Pero me late que esas victorias no cuentan.
Eso sí, pasar, lo pasamos de miedo (de bien, quiero decir, no de susto). Nos dieron unos masajes del coponazo (bendito), comimos que pa qué, PA QUÉ, dormí una siesta memorable bajo este sauce, paseamos por el campo, nos reímos... Y, sobre todo, nos dio una alegría muy, muy, grande (inmensa) volver a estar juntas, dos años después de la última vez. Desde aquí lo digo, dos puntos ¡qué no nos vuelva a faltar!

(Vistas desde la habitación. Silencio total.TOTAL)

(El Balneario desde la lontananza. Como se puede comprobar en este gráfico, en medio de la nada)


(Paseo al atardecer)

(Bucólicas compañeras de paseo)

(El sauce de mis entretelas siesteras)
Y ya, por fin, para completar este halagüeño panorama: he cambiado de móvil, he encargado la ventana del baño, que la tenía hecha una llaceria* y, lo más importante, después de pensármelo unos cuantos años, me he decidido y voy a cambiar de coche. Me lo entregan (D. m.) la semana que viene. No quepo en mí del gozo. NO QUEPO. ¡NO QUE-PO! Vamos, que no quepo en mí, del gozo.


(Además de ser ideal, para mi gusto, tiene un nombre muy asturiano: Cascai**)
Sepáis que lo del coche lo he hecho un poquito (sólo un poquito) también por vosotras, por las que váis a venir a vernos, a la mi Marcelilla y a mí, este verano. Para poder ir todas juntinas y llevaros como a reinas a conocer los maravillosos parajes de la geografía asturiana, para que nos puedan acompañar Bilbo y Tiza, si es menester, y, a mayores, no tengáis que llenaros los modelazos de pelos.

Y ya con esto, me despido.
Vuestra, que lo es,
Mármara

*Llaceria (del bable). Destrozo total.
**Cascai (del bable cascar).tr. Romper (con la pana)

viernes, junio 26, 2009

La vida nostálgica de los recuerdos


Corría el año 1978 cuando empezó a emitirse en España Los Ángeles de Charlie. Por aquella época, y teniendo en cuenta que siempre he sido un poco lenta, a la par que inconsciente, pa mis cosas, no tenía ni remota idea de que mi tendencia sexual era la que era. Vamos, que ni lo sospechaba. Es más, tenía un novio formal, y fornido, con el que hacía esquí de travesía, por las bonitas y agrestes montañas de la cordillera asturiana, tallaba madera, corría en madreñes po les caleyes* y me aprendía el nombre de las flores y los pájaros en latín, por ejemplo.
Sin embargo, ¡oh, sin embargo!, aunque no fuera consciente, a mí me gustaban las mujeres. Vamos, que, ya de aquella, y muchísimo antes, me enamoraba perdidamente (igualico, igualico, que ahora) de las heroinas televisivas, y literarias. Quizás el despiste se debiera a que también me enamoraba perdidamente de los héroes televisivos, un suponer el capitán Lee, de Viaje al fondo del mar (¡si es que soy muy vieja, leches!), que no de los literarios.
(El morenazo de la derecha ye el Capitan Lee de mis entretelas juveniles)
¿Debí sospechar de mi auténtica identidad sexual cuando, en vez de enamorarme del Sandokán de la serie televisiva, me sentía fuertemente atraída por su rubia partenaire, que cuando aparecía en pantalla me hacían los ojos chirivitas? ¿Debí plantearme que lo mío no eran los paisanos cuando me llevé el disgusto de mi vida el día que dejaron de emitir Los vengadores y me arrebataron, para siempre, a Emma Peel? ¿Debí ser consciente de lo que se fraguaba en mi interior cuando mi personaje favorito de El club del Pino Solitario, de Malcolm Saville, era Peter (Petronella Sterling), en vez del apuesto David?
(Diana Riggs caracterizada de Emma Peel, maminina, maminina)
Debí, sí, debí. Pero como ya tengo dicho que siempre he sido muy lentuca, a la par de inconsciente pa mis cosas, pues tuvieron que pasar tres años, desde el estreno de Los Ángeles de Charlie en TVE para que me diera por enterada de que lo mío eran, habían sido, y serán, foreveranever, las mujeres y me enamorara, también perdidamente, de MJ, la primera mujer con la que me acosté, un par de meses antes de cumplir los 27.
Porque, por supuesto, yo fui una de las que se enamoró perdidamente del personaje de Farra Fawcett (aunque ni me acuerde de su nombre en la serie).
Se ha muerto, Farra Fawcett. Con ella se muere un símbolo y una época, aunque lo que tiene ser una estrella del celuloide televisivo es que ella, su cuerpazo de escándalo y su cabellera rubia permaneceran, para siempre, en mi retinas y en mi biografía.
PD: También se ha muerto Michael Jackson, pero, a pesar de los pesares, para mí no fue lo mismo.
*Caleyes. Del bable. Caminos de tierra estrechos e intrincados, por lo general, habida cuenta de la climatología asturiana, llenos de barro. Y piedras.

viernes, junio 19, 2009

La vida exasperante de la comunicación

—Si desea modificar su borrador, marque 2.
Marco el dos.
—Buenos días, aquí la Agencia Triutaria. La atiende Nieves Equis, ¿qué deseaba?
¡Coño, y yo que pensé que estaba llamando a mi madre!
—Buenos días, Nieves, (una cuatro quesos, unas alitas de pollo y una ensalada Waldorf), modificar mi borrador, gracias.
—¿Qué modificaciones desea incluir?
—La cuota sindical y una ONG que no me han puesto.
—¿Qué tanto por ciento desea que le apliquemos a esa ONG?
—Lo que corresponda, Nieves. Tengo otras ONGs, por favor inclúyala en el mismo apartado.
—Es que no todas las ONGs tienen la misma deducción…
—Llevo incluyéndola cuatro años en ese apartado, Nieves, póngala ahí, por favor.
—Le repito que no todas…
—Y yo le digo que tengo estas otras (se las leo) y que siempre la pongo ahí. En el borrador que me han enviado constan en el apartado “Donaciones y aportaciones a patrimonios protegidos de personas desfavorecidas”.
—¡Ah!, es que, entonces estamos hablando de aportaciones a patrimonios, que no es lo mismo que donaciones.
—Mis ONGs están en ese apartado, Nieves, ni me he inventado yo el apartado ni las he puesto en él, el borrador me lo han enviado ustedes.
—Si se la pongo y no es ahí donde tiene que estar, nos arriesgamos a una inspección fiscal.
—Arriésguese, Nieves.
—No, no soy yo la que me arriesgo, la que se arriesga es usted.
—Me arriesgo Nieves, me arriesgo. Llevo incluyéndola cuatro años y nunca me han inspeccionado.
—Dígame su DNI

—Sí, veo aquí sus ONGs. Entonces, ¿desea que le incluya aquí la ONG que le falta?
—Sí, Nieves, inclúyala (por sus güevos, inclúyala ya,¡hostia!).
—Dígame el nombre y el nº de expediente de la ONG que le falta.
—El número no lo tengo aquí, pero imagino que como está registrada, en cuanto usted ponga el nombre le aparecerá el número. También consta en mis datos bancarios, que tienen ustedes en su poder (y la talla de mi ajustador, si me descuido).
—Entonces, ¿desea que le ponga aquí el importe de la ONG?
—¡JODER, PÓNGALA AHÍ, CON LAS OTRAS, NIEVES! ¿DÓNDE COÑO LA QUIERE PONER, ENTONCES? Vamos, que me tienen que tocar a mí todas las…

—Como no todas las ONGs tienen la misma deducción fiscal...
—EN ESE APARTADO, NIEVES, PÓNGALA EN ESE APARTADO.
—Observo que tiene usted un valor catastral de su vivienda habitual… del que resulta una deducción fiscal de…
—No es mi vivienda habitual… (le explico).
—Entonces he de quitarle el rendimento…
—¿Estamos hablando de un rendimiento de 0.10 euros, Nieves?
—Efectivamente.
—Quítelo, Nieves, quítelo.
Diecisiete minutos después, los nervios destrozados, la mala hostia reconcentrada, la cabeza como un bombo, las cervicales al jerez de la fronteira, sudando como un pollo y cagándome en todo lo que se menea:
—Le sale a devolver equis euros. Dígame el número de cuenta en el que quiere que se le ingrese la devolución. Tiene usted que ser la titular.
—(¡Ah!, ¿que no me vale la cuenta de la mi vecina?) Un momento, no se retire (me faltó ponerle, a todo volumen, un temita de ACDC, para amenizarle la espera. ¿Seré torpe?)
Luego, va y me dice la mi M que si no aproveché para desahogarme, que las operarias telefónicas están ahí para eso y que bien tonta que fui; que como sólo las contratan para eso, si echa media hora conmigo, es media hora que se ahorra de atender otras llamadas y otras complicaciones.
También me dice la mi M que me nota muy nerviosa, esta temporada.
Menos mal que hace un rato ha venido el hijoputacabróndeloscojones que me hizo la obra de casa y ya me desquité con él, a voz en grito. Pero ésa es otra historia.
Estoy más relajadita, sí. Voy a ver si como y me echo una siesta para celebrarlo.

martes, junio 16, 2009

La vida oportunista de las enfermedades



No, no os habéis equivocado de blog, es que he tenido que mangarle a la mi Marcela el su dibujín porque refleja, con bastante exactitud, mi estado físico, y mental.
Resumiendo, que es gerundio, he cascado. Por sinsustancia. Por mema. Por pasarme de la ralla conmigo misma, meterme en más de lo que puedo gestionar con un mínimo de garantías y, sobre todo, por dejar que un vulgar resfriado se me convirtiera en una sinusitis, por no curarlo en su momento.
Pero, ¡basta de quejas! Que llevo un curso que más que otra cosa parezco una plañidera. Me doy una cascancia que más no me puedo dar, oyes.
En fin, que como estoy mala, pues me he dado permiso para DESCANSAR. Descansar significa leer sin medida, tirarme en el sofá, mando en ristre, y consumir televisión, en directo y enlatada.
Y como el Universo, a pesar de mis tonterías, suele ser generoso conmigo, me ha regalado esto:



¡Sí, queridas, sí! El domingo, que sólo me levanté del sofá para cumplir con mis obligaciones familiares, me tragué Flashdance, que no la había vuelto a ver desde que la estrenaron allá por 1983.
¡Ay, ay, y ay, qué monada, esta versión juvenil de lamiBette! Pero ¡si me resopla igual, y todo, que cuando se encontró a lasuTina boracha perdía en el sofá de su casa (TLW 5x05)! Los mismos ojos como platos en la misma carina de corderina degollada. La misma bondad infinita (que se va a confesar porque se acostó con ÉL, y llora a moco tendido, y todo, del pesar que le produce haber pecado contra el sexto, pero que es que está TAN enamorada que no ha podido de vencer a la tentación). La misma inocencia (¿qué me decís de cuando se lleva al muchacho a casa y se pone la supermegaultrafamosísima camiseta desbocada y se me quita el ajustador delante de él, como si nada, y por poco se le salen los ojos de las órbitas, al muchacho, y a mí?). Y, ¡qué sexy, vestida de soldadora! Icono de feminismo de los 80, la veo, yo, a la soldadora.
¡Ay! Es retrotraerme a la peli y dar en suspirar como una fata.
Eso sí, los andares de pato me los ha adquirido con los años, que en Flashdance no me los tenía.

jueves, junio 04, 2009

La vida abducidora, o abducidiente, de las palabras

Bueno, vale, pues sí, lo confieso: por fin he caído. Y no tien mal que parecer, oyes.
Tenía los dos libros en casa, que me los había prestado una compañera de curro, en uno de los montoncitos que orlan la mesa de mi estudio, pensando que ya llegaría el verano, con sus jornadas playeras, sus tardes al sol (bajo la sombrilla), su dolce far niente, su despreocupado discurrir del tiempo, sus noches eternas, en fin, lo que se dice uno de esos momentos del año de un hacer lo que le salga a una de sus fondos reservados sin la preocupación inherente a la actividad laboral, sin reloj ni despertador, propicios para entregarse a la lectura compulsiva sin remordimientos. O sea, que ya me los leería, los tres, uno detrás de otro, cuando no tuviera la cabeza como una hormigonera.

Pero, héteme aquí, que el viernes, va la mi M y me dice que si no hay nada interesante en la cartelera de esta ciudad diminuta de provincias, y que si me importaría mucho adelantar acontecimientos y ver "Los hombres que no amaban a las mujeres".
Conste que como me había leído el reportaje sobre la prota en "El País" había empezado con la primera entrega, pero se me atravesaron "El viaje del elefante" y "La vida secreta de las abejas", y, oyes, que no me pude de resistir y abandoné el best-seller, aún a sabiendas de que nos estrenaban la peli. Peor pa mí.
Total, que fue llegar a casa, el viernes, después del cine, y lanzarme como una posesa sobre "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina". Y como coincidió que, ya el jueves, me había pillado un trancazo del quince y no me quedaron más güevos que pasar el fin de semana, y el lunes, en el sofá con la manta, pues que me lo liquidé.
Vale, ya sé que las más puristas diréis que si es una novela policiaca como tantas, que si no es literatura, y que si tal y que si pascual, pero yo digo que a mí me ha fascinado, que me ha tenido atrapada, o abducida, los cinco días que me ha durado (y eso, porque el finde y el lunes tuve unos eventos familiares que me hicieron levantarme del sofá, gramos de paracetamol mediante, y porque no tuve más remedio que trabajar el martes, a pesar de que el trancazo aún estaba en su nivel trece, que sino me lo hubiera cepillado en dos), y que ayer llamé a mi librero para que me reserve el tercero y hacerme con él el mismísimo día 18, que cae en jueves.

Otrosí digo: ¡Me he enamorado de Lisbeth Salander!

miércoles, mayo 27, 2009

La vida contraproducente de la práctica docente

Llevo un mes de periplo, por los bonitos pueblos de la geografía asturiana, visitando centros educativos. Ora en la montaña, ora en la costa, ora en los barrios, ora en el centro de las ciudades. Es una de las partes que más me gusta de mi trabajo actual. Oyes, que lo disfruto que más no lo puedo de disfrutar. Uno, por lo que aprendo, otro por lo que charlo (que es que a mí me gusta mucho eso de dar la parpayuela*), y otro más por lo que veo, u observo.
Ayer, por ejemplo, vi, por primera vez en mi vida esta flor.

Es la flor de la planta del cabalacín, que da dos flores: la masculina, que se muere rápido, y la femenina, que tiene como tallo al calabacín. La vi en un huerto escolar. Diz la mi M que los huertos escolares no tienen sentido (pedagógico). Yo, ignorante, pensaba que sí, pero ella, que sabe mucho, mucho, de pedagogía dice que no, y me ha dado tales argumentos que he tenido que terminar por darle la razón.
He visto muchas cosas estupendas en los centros que he visitado. Y otras que me han puesto os vellos como escarpias, que me han devuelto a los momentos más oscuros de mi infancia, los que pasé en el colegio de las RR MM Ursulinas de Jesús. Y otras, las peores, que, como me díjeron ayer, en un Seminario de los que he cordinado este curso, me ponen en al borde del ictus.
Las cosas estupendas las difundo de un cole a otro y las pongo en mis blogs profesionales (cinco, gestiono, aparte de este) para que sirvan de ejemplo e inspiración a quienes creen y trabajan en pro de la verdadera Educación.
Las otras me hacen sentir vergüenza de mi profesión.
Esta mañana, por ejemplo, estuve en el cole de un barrio de la periferia. Un barrio desfavorecido, con familias desfavorecidas (paro, desestructuración familair...). Entré, con el profe de EF, en un aula de 3º de Primaria. Veintiún criaturas de ocho y nueve años, sentaditas en fila, separadas unas de otras (para que no hablen, para que no den la lata), haciendo fichas aburridas (fotocopias en blanco y negro), reiterativas, sin sentido (pedagógico). Junto a la mesa de la maestra, una niña se afanaba en copiar doscientas veces (¡doscientas!) "No volveré a mentir". En la última fila, un niño repetía jugada con "No debo jugar al balón dentro del colegio".
(Aula de 2º de EP en el mismo centro)
Es en esos momentos, y otros similares, cuando me gustaría hacer como la directora del cole de Matilda, agarrar a la maestra, o al maestro, por los pelos y lanzarlo por la ventana. O sugerirle, como diz la mi Marcela, que ponga una mercería y deje de joder a criaturas indefensas.
Como no puedo hacer ni una cosa ni la otra he firmado este manifiesto, al que me adhiero al cien por cien: el manifiesto "No es verdad". Porque, verdaderamente, otra escuela es necesaria y posible.
Si os fiáis de mi criterio (pedagógico), si me queréis un poquito, por favor, firmarlo.
*Parpayuela (del bable). 1.Charlar, dar la lengua (hasta por los codos).

domingo, mayo 24, 2009

La vida. Y la muerte.

El viernes participé en mi primer funeral laíco que hubo de celebrarse, por esas paradojas de la vida, en la capilla del tanatorio, único lugar en el que pudimos reunirnos a despedir a CM.
Y cuando digo que participé, es porque YL, ex, socia y amiga del alma de CM, organizadora del homenaje, me pidió que leyera algo para ella en recuerdo del nexo que nos ha unido a las tres, desde entonces: una casa, que yo dejaba por motivos familiares, y en la que ellas comenzaron su vida en común. Fue la casa en la que viví el luto a causa del amor perdido de la Güendi de mi "Esperaré por ti...", cuando se fue, no a por tabaco, como hace la gente normal, sino a por unas papelas de jaco (de esto me enteré mucho después) y no volvió. Era una casa estupenda, en la que yo fui un poquitín desgraciada y ellas muy felices.
Leí un cuentecito de Ana Mª Matute, "El niño al que se le murió el amigo", y un fragmento de "Primavera con una esquina rota", de Benedetti. También compartí el recuerdo que tenía de ella.
Hacía muchos años que no veía a CM, con quien mantuve un corto affaire a mediados de los '80, justo después de sufrir el abandono de Güendi. Es más, me enteré de su enfermedad, hace un año y pico, en el fotolog de una bloguera, que colgó una instantánea suya en el hospital, junto a YL, poco depués de que le hicieran la intervención quirúrgica en la que le extirparon el (maldito) tumor. Supe de su recuperación a través de amistades comunes. Y así me enteré, también, hace un par de semanas, de que el tumor había metastizado y que le daban un mes, o dos de vida.


El jueves pasado, volvía de una visita a un colegio cuando, de repente, mientras contemplaba la imagen de la cúpula de Niemeyer, a la que no puedo dejar de mirar en cuanto se me pone a tiro, y cantando, yo misma, a voz en grito, el Et misericordiam, del Magníficat de Willcocks (que ya asociaré, para siempre, a ella) se me vino a la cabeza la imagen de CM, la última que tenía, la que colgó en su fotolog la joven bloguera. En ella aparecía CM en la cama del hospital con su sonrisa de siempre. Se reía mucho, CM. Tenía una sonrisa preciosa. Y cantaba, constantemente. Mal, porque no había quien reconociera la canción si no te sabías la letra, pero cantaba, contantemente, ya digo. Era una mujer alegre, CM. Alegría que mantuvo hasta el final, según me han contado amigas comunes.
Bueno, pues, volvía de visitar ese centro con el enfurruñamiento que me ha acompañado esta última temporada (enfurruñamiento, mala leche reconcentrada, aderezada con unas cuantas dosis de victimismo..., en fin, con esa tontería propia de quienes, en ciertos momentos de la vida, damos en hacer everestses de granillos de arena), cuando se me vino a la cabeza la imagen de una CM con su sonrisa de siempre en la cama del hospital. Y sentí, literal, cómo se me caía el velo de la soberbia y la tontería. Y recuperé una parte de mi humor.
Más tarde, mientras comía, me llamó MF, mi ex por excelencia, para decirme que CM se había muerto aquella misma mañana.

sábado, mayo 09, 2009

La vida poética de las palabras y los atardeceres

De vez en cuando, mi vecina de abajo, que hace tiempo, ya, cumplió los setenta, me deja un sobre en el buzón con alguna de sus poesías.

A veces me las escribe en esos papelitos que regalan algunas marcas comerciales para coger los recados telefónicos. Otras emplea un folio, que aprovecha al máximo, colocando sus poesías en vertical y en horizontal, con letra grande, o menuda, para no desperdiciar ni un cachito del papel.

Hacía tiempo que no me regalaba ninguna. El martes, que me la encontré en el portal, lo comentamos. Ella, que si se había acordado de mí y del tiempo que hacía que no me escribía nada. Yo, que si, fíjate qué casualidad, había pensado en ello, un día de estos, de atrás, y en lo que las echaba en falta. Ella, que si fíjate qué conexión tenemos.

Y debemos tenerla, porque, si algo tienen las poesías de mi vecina, es que suelen darme en el clavo anímico, y circunstancial. Como si se introdujera en mis sueños y los leyera, aprovechando que nuestos dormitorios están uno sobre el otro.

Ayer, por fin, volvió a dejarme el sobre en el buzón.
Como tiene la costumbre de fechar sus poesías supe que, aunque hiciera casi un año que no me las regalaba, no había dejado de colarse en mis sueños.


Pasó como un huracán
iluminando mi vida
con reflejos de cristal.
Pasó como un huracán.
Y una mañana soleada,
se alejó de mí.
Como si nada.
16.08.08


Si consigo hallarte
antes de marchar,
viviré contigo
el tiempo que quede,
felices y en paz.
15.01.09

Esta mañana
mis miedos están guardados
en el fondo de un baúl,
cerrados con siete llaves,
de esperaza y de salud.
Mis miedos están ocultos,
nunca saldrán a la luz.



08.05.09

viernes, mayo 01, 2009

La vida obsesiva de las ocupaciones laborales

Ante las insistentes llamadas de atención de algunas de mis amables lectoras (cuya preocupación y desvelos agradezco en lo infinito), y en comprendiendo que este no actualizar, este no cumplir con la palabra dada de hacer un comentario exhaustivo de la mi serie favorita de todos los tiempos (excepto la de la mi Bones), pueda resultar desconcertante, o quizás extraño, me veo en la obligación de hacer la siguiente declaración, dos puntos (Yunaited Quindon, chu poins; le Guayán Uní, de puan),
Como he dado en suplir la ausencia de amanta con una dedicación exhaustiva* (a la par que obsesiva) a desarrollar con ahínco** lo que es la faceta profesional de mi existencia y no me queda tiempo ni ánimo ni humor ni fuerzas ni energías para otra cosa que no sea convertirme en la ATD (Acompañante Tésnica Decente) más famosa y dicharachera de todos los tiempos (aprovechando que la mi Marcelilla se me está dedicando a otros menesteres), pues que, de momentín, lo único que puedo contaros sobre "L" es ello, oyes:
L. 1. f. Decimotercera letra del abecedario español, y duodécima del orden latino internacional, que representa un fonema consonántico lateral y alveolar. Su nombre es ele.
Ele. interj. U. para manifestar asentimiento a algo o alguien. U. t. en sent. irón.
Hay que se joder, oyes, hay que se joder, pero ye así. Hostia.
*Exhaustivo,va.1. adj. Que agota o apura por completo.
**Ahínco.1. m. Eficacia, empeño o diligencia grande con que se hace o solicita algo.
 
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